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  • ¿Qué tan convenientes es vender gasolina a precios diferenciales?

    La ministra de Minas y Energía, Irene Vélez, manifestó que el Gobierno estudia esta medida frente al alto costo de la tarifa del combustible.
    Este domingo, tras finalizar las reuniones del Gobierno colombiano en su gira por Portugal, la ministra de Minas y Energía, Irene Vélez, manifestó que se revisará la metodología con la cual se fija el precio de la gasolina en Colombia, porque “la forma en la que está construida hace que toda la gasolina se valore con el precio internacional”. 
     
    Además, la funcionaria dijo que se contemplan precios diferenciales del combustible para no subsidiar a grandes consumidores.
     
    Según la Ministra Vélez, ya se instalaron mesas técnicas con el Ministerio de Hacienda y Ecopetrol, para hacer una revisión integral en busca de reducir el costo del combustible en el país.
     
    Sin embargo, varios expertos han manifestado su preocupación por esta medida que resultaría inconveniente, pues traería males más graves  como problemas de desvíos y contrabando. 
     
    Además advierten que crear una tarifa diferencial en el precio de la gasolina, significaría en la práctica, un sacrificio de impuestos.
     
    "Fijar un precio de la gasolina inferior al internacional equivale a sacrificar recaudo tributario y es incoherente con la agenda de sostenibilidad ambiental. No tiene ningún sentido subsidiar el consumo de un combustible fósil", dijo Luis Fernando Mejía, director de Fedesarrollo, tras el anuncio de la ministra.
     
    Por su parte, Tomás Gónzalez, exministro de Minas y Energía y director del Centro Regional de Estudios de Energía, dijo que vender la misma gasolina a diferentes precios podría estimular el contrabando como ocurre actualmente en zona de frontera, con múltiples consecuencias económicas y sociales. 
     
    Agrega que aunque subir el precio de la gasolina es impopular, es necesario hacerlo "porque nos estamos gastando demasiada plata en subsidios a los combustibles, plata que necesitamos para temas sociales mucho más urgentes", dijo González, en una entrevista en Caracol Radio. 
     
    A quien tampoco le suena la propuesta planteada por la ministra Vélez de cambiar la fórmula de la gasolina es al exministro de Hacienda José Antonio Ocampo, pues esto sencillamente le traería menos utilidades a Ecopetrol.
     
    Así mismo, el ministro de Hacienda Ricardo Bonilla sostuvo que las propuestas sobre los precios de la gasolina deben girar en torno a tres ítems: mantener la sostenbiilidad fiscal del país, mantener los ingresos que se reciben de Ecopetrol y sostener la estabilidad financiera de Ecopetrol.
     
    Ante eso pidió calma y que se evalúen las propuestas bajo los tres criterios antes mencionados.
     
    "Es necesario que evaluemos, entre Ministerio de Minas, Ministerio de Hacienda, Ecopetrol y la Comisión de la Regla Fiscal, la composición de precios del combustible y cómo está la caracterización de los subsidio (...) El objetivo es que hagamos mesas técnicas y que de ahí salgan varias propuestas para ver cuáles se pueden implementar", aseguró Bonilla.
     
    Por PORTAFOLIO
  • Así es la gasolina más limpia que tendrá San Andrés desde julio

    Se tuvo que adaptar la infraestructura para mezclar los combustibles en la isla.
     
    San Andrés tendrá biocombustibles por primera vez. La isla, por dificultades de transporte que implica llevar los dos combustibles y mezclarlos, está exenta regulatoriamente de hacer mezclas.
     
    Actualmente, es obligatorio en el territorio nacional una mezcla de 4% de bioetanol en cada galón de gasolina y para el caso del diésel la mezcla es de 12% de biodiésel.
    Ahora bien, Chevron, distribuidora de combustibles en la isla, anunció que haría una inversión para que por primera vez los consumidores locales de gasolina tenga mezcla de 4% de bioetanol desde julio.
     
    Para lograr esto, la compañía tuvo que adecuar la infraestructura de la terminal de San Andrés, con inversiones por US$1,3 millones.
     
    De acuerdo con Alejandro Riveros, gerente de Asuntos Corporativos para Colombia y Centroamérica de la compañía, este trabajo incluyó obras de adecuaciones de tanque, sistemas de bombeo, facilidades para incluir en el buque el transporte de este producto especial, entre otras.
     
    Esto puesto que el combustible no puede llegar mezclado a la isla, sino que deben ser transportados cada uno por separado y una vez en San Andrés se procede a mezclarlos.
     
    Por el momento solo será en gasolina, explicó, puesto que se requerirán mayores partidas de recursos en el futuro. Actualmente, en la isla, el consumo de gasolina es de 360.000 barriles de gasolina regular y premium cada mes. En julio, cuando por primera vez se entregará la mezcla, se necesitarán alrededor de 14.000 galones de etanol en promedio al mes para cubrir la demanda local.
     
    “Es importante destacar que el combustible que recibirán los isleños, con etanol mezclado, será más amigable con el medio ambiente al tiempo que mantiene el buen rendimiento de los vehículos”, señaló Riveros.
     
    Con respecto a los impactos en emisiones del bioetanol, Carolina Rojas, presidente de Fedebiocombustibles, señaló que un galón de estos genera 73% menos de material particulado, con lo que ayuda a mejorar la calidad del aire.
     
    Derivado de esto hay también beneficios en salud, pues se disminuye la ocurrencia de enfermedades respiratorias.
     
    Ahora bien, a esto se suman las mejoras en el rendimiento de los vehículos, por el mayor octanaje que tiene en promedio. Adicionalmente Rojas señaló que se han demostrado algunas eficiencias en los motores que usan mayores mezclas de biocombustibles.
     
    Riveros llamó a que haya estabilidad en el suministro de los energéticos, en este caso etanol, con el fin de que la mezcla en la isla pueda ser constante y no se vea interrumpido.
     
    La mezcla de combustibles en el país
    En la actualidad, por reglamentación, la mezcla de etanol en la gasolina es de 4%. No obstante, la resolución 40447 de 2022 del Ministerio de Agricultura, ordenó un aumento gradual desde diciembre de 2023, para cuando la mezcla debería aumentar dos puntos porcentuales, para llegar a 6%.
     
    Además desde el primero de enero de 2024, vuelva a aumentar otros dos puntos hasta llegar a 8% y en febrero de 2024 vuelva a incrementarse otros dos puntos para llegar finalmente a 10%. La agremiación dijo que está en capacidad de responder a esa demanda.
     
    Por Daniela Morales Soler para Portafolio.
  • Así está compuesta la fórmula del precio de la gasolina en Colombia

    Más del 20% de su valor corresponde a impuestos, mientras que en EE. UU. los gravámenes son apenas del 15%.
    Fue a finales de 2011, que Colombia puso en práctica la fórmula con la que actualmente se determina el precio de la gasolina, mes tras mes.
     
    Antes de 1999, era el Gobierno el que regulaba el precio y asumía los subsidios. Sin embargo, los continuos aumentos de los precios internacionales del petróleo causaron ajustes importantes en el precio interno de la gasolina, lo que provocaba que algunos meses su costo fuera más alto que otros para el Estado.
     
    Fue así que la manera de fijar el precio se replanteó. Se desmotaron los subsidios y se estableció la fórmula que varía dependiendo del comportamiento del mercado internacional, lo que se conoce como el costo de oportunidad. 
     
    Así pues, para promediar el precio del galón de gasolina o el del ACPM, se suma el ingreso al productor, el biodiesel, el impuesto a la nación, el impuesto territorial, los márgenes de distribución y el transporte, entre otros aspectos.
     
    abe señalar que del total del precio, cerca del 23% corresponde a impuestos.
     
    Según los cálculos, para la tarifa de mayo en Bogotá, el impuesto nacional fue de $636.63, mientras que IVA fue de $321.00.
     
    Por su parte el impuesto al Carbono llegó a $162.24 y el Margen Distribuidor Mayorista a $87.53. 
     
    Finalmente la sobretasa se ubicó en $1,371.84, entre otras cifras de la fórmula. 
     
    Frente a este panorama hay quienes manifiestan que son los altos impuestos los que encarecen el precio final del combustible y que estos está más altos que en otros países, incluso en EE. UU., en donde los impuestos en el precio de la gasolina apenas llega al 15%.   
     
    Por PORTAFOLIO
     
  • Así será la gasolinera del futuro

    A medida que crecen las ventas de vehículos eléctricos, Shell reinventa la estación de servicio como un lugar con café, refrigerios y espacio para pasar el rato mientras recarga el automóvil. 
     
    Los conductores que repostan en la estación de Shell en Fulham Road, en el suroeste de Londres, pueden obtener café, refrescos, refrigerios y comestibles básicos como leche y huevos. Una cosa que no está en oferta: gasolina. Desde enero, la estación ha sido totalmente eléctrica , con las viejas bombas de gasolina reemplazadas por 10 cargadores rápidos colocados bajo toldos de madera donde la gente puede enchufar y recargar. “Nos da a todos un vistazo al futuro de la movilidad”, dice Istvan Kapitany, quien supervisa las operaciones minoristas globales de Shell.
     
    Con 46.000 estaciones en 80 países, Shell es el minorista de gasolina más grande del mundo. La estación de Fulham es uno de varios prototipos que está planeando a medida que más autos cambien a la energía de la batería, con el objetivo de obtener comentarios sobre lo que funciona mientras sienta las bases para alcanzar el objetivo de emisiones netas cero para 2050 . Shell dice que tiene 9.000 puntos de carga de marca como los de Fulham y opera 95.000 adicionales en lugares como garajes y parques de oficinas. Su objetivo es llegar a medio millón para 2025, colocándolo muy por delante de rivales como Exxon , TotalEnergies y BP.
     
    La carga se puede hacer más o menos en cualquier lugar donde haya un enchufe, por lo que el problema es uno que los gigantes petroleros , las cadenas regionales y los independientes que administran las 770,000 estaciones de servicio del mundo enfrentarán en las próximas décadas. ¿Cuál es el valor de sus bienes inmuebles en las ciudades y en las carreteras de todo el mundo? ¿Seguirán apareciendo personas si la recarga tarda 30 minutos o más ? ¿Existe un modelo de negocio que funcione para las estaciones de servicio cuando las personas también puedan cargar en casa, en la oficina o en el centro comercial?
     
    Una de las ventajas que pueden traer es recargas más rápidas: tan solo de 10 a 20 minutos frente a muchas horas cuando se usa un cargador estándar en casa. Y por lo general ocupan ubicaciones privilegiadas con mucho tráfico, donde los conductores cansados ​​y hambrientos probablemente tomarán un café o un refrigerio mientras cargan sus autos, dice Rob Smith, analista de S&P Global Commodity Insights. “De alguna manera, la venta minorista de combustible tiene más oportunidades de aprovechar la ola de transición energética que la refinación de combustible o la producción de petróleo”, dice. “Pero a medida que disminuye la demanda de combustible, deben convertirse en destinos con propósito para los clientes”.
     
    McKinsey & Co. espera que la demanda de gasolina caiga a $ 79 mil millones para 2030 desde $ 87 mil millones en 2019. Las ventas minoristas sin combustible en las estaciones aumentarán más de un tercio durante el mismo período, a $ 30 mil millones, y los ingresos por recarga de vehículos eléctricos llegarán a $ 20 mil millones para 2030, predice McKinsey. Pero McKinsey espera que alrededor del 80% de la carga se realice en casa o en la oficina, dejando que Shell y otros operadores de gasolineras se peleen por el 20% restante.
     
    E incluso allí, se enfrentarán a una competencia creciente de empresas como Tesla Inc. , que opera 35,000 puestos de supercargadores en todo el mundo, y proveedores dedicados como ChargePoint , Blink Charging y Electrify America de Volkswagen . Otra amenaza son las estaciones de intercambio , donde se retira una batería gastada del automóvil y se reemplaza por una completamente cargada. Sin embargo, la mayoría de las empresas que ofrecen servicios de carga no tienen un componente minorista para generar ventas adicionales.
     
    A pesar de que los vehículos eléctricos representarán más de la mitad de las ventas de automóviles de pasajeros a partir de 2033 , predice BloombergNEF, decenas de millones de automóviles a gasolina seguirán circulando durante al menos una década después de eso. Así que Shell dice que no tiene planes de reducir la cantidad de sus puntos de venta, y aunque los está renombrando como "sitios de movilidad", pocos se volverán completamente eléctricos en el corto plazo. Pero la compañía está cubriendo sus apuestas con estaciones que pueden proporcionar varios otros combustibles, como gas natural licuado e hidrógeno.
     
    En las instalaciones de Fulham, donde se excavaron los tanques subterráneos y los toldos se cubrieron con paneles solares, la carga completa de un Tesla Model 3 lleva alrededor de media hora y puede costar más de 35 libras esterlinas (39 dólares). Por ahora, un modelo más probable es la estación de Shell en Tampines , un barrio residencial cerca del aeropuerto de Singapur. La compañía agregó dos puntos de carga a sus 14 surtidores de combustible, y también hay un McDonald's , un lavado de autos y un espacio con cómodas sillas y mesas donde los conductores pueden pasar el rato mientras sus vehículos están enchufados.
     
    Shell está ocupada cimentando acuerdos con cadenas de comida rápida y café para sus estaciones en varios mercados. Y en China, el líder mundial en vehículos eléctricos , está en medio de una rápida expansión, con 3000 cargadores allí. En una estación en la ciudad costera de Xiamen, tiene una docena de puntos de carga, 28 bombas de combustible y una instalación para cambiar baterías utilizando un sistema diseñado por el fabricante chino de vehículos eléctricos Nio Inc. Shell tiene 100 sitios de este tipo en proceso en China, y planea introducirlos en Europa este otoño. “Nos estamos preparando para el futuro, que comienza ahora”, dice Amr Adel, jefe de negocios minoristas de Shell en Asia. “Nuestra ambición de crecimiento continúa.
     
    Por danny leeDanny Lee para Bloomberg
  • Aumento en precio de gasolina sería mayor en 2023 a los $200 mensuales actuales

    El viceministro general de Hacienda, Diego Guevara, ha afirmado que esta medida busca sanear las finanzas de la nación, cuya responsabilidad del subsidio a la gasolina es de hasta $34 billones. 
     
    En el foro ‘La verdad sobre la reforma tributaria’, de la Academia Colombiana de Ciencias Económicas, el ministro de Hacienda, José Antonio Ocampo, aseguró que el otro año se aumentarán los incrementos en el precio de la gasolina corriente.
     
    Actualmente dicho crecimiento paulatino en el precio se tasó en $200 mensual, razón por la que a diciembre, la gasolina corriente ya ha subido $600 su precio por galón. Esta pasó de un precio promedio en el país de $9.100, a más de $9.580.
     
    “Este año comenzamos con $200 por galón, pero esperamos que el año entrante se aceleren estos aumentos, una medida negativa para el bolsillo de los colombianos, pero la cual buscamos equilibrar con el descuento en el precio del Soat", dijo Ocampo.
     
    Además de dicho 'alivio', el ministro ha recalcado varias veces que decidieron dejar quieto el precio del Acpm en la medida que es el combustuble que usan mayoritariamente los transportes de pasajeros y los de carga de alimentos, "con lo que esperamos no presionar más al alza la inflación", aseguró.
     
    Medida anexa a la tributaria
    Desde el anuncio de la entrada en vigor de esta medida, tanto el ministro Ocampo, como el viceministro general de Hacienda, Diego Guevara, han afirmado que esta medida busca sanear las finanzas de la nación, las cuales, solo por el subsidio a la gasolina, se ha visto afectada hasta en $34 billones para 2022.
     
    "Este es un problema heredado de la decisión del Gobierno anterior de no aumentar precios de combustibles: el déficit está en 2,5% del PIB. Ya el año entrante hay un presupuesto aprobado de 29 billones para pagar el Fondo de Estabilización de Precios del Combustible (Fepc) y estamos tratando de conseguir recursos adicionales”, agregó Ocampo en el encuentro.
     
    Para el jefe de cartera esta es una medida coherente respecto a los objetivos financieros que tienen desde el ministerio de Hacienda.
     
    La República
  • El aumento en el precio de la gasolina provocaría un incremento de 0,6% en inflación

    Los cálculos de Corficolombiana indican que cada aumento de $1.000 por galón eleva la inflación total en 64 puntos básicos.
    Uno de los factores que han provocado que el incremento de la gasolina se haga de forma gradual cada mes es la inflación, indicador que llegó a 13,34% anual en marzo, levemente por encima del dato de febrero, que fue de 13,28%. Y el tema sobre la mesa esta semana es el incremento histórico de $600 para este mes, lo que conlleva analizar la incidencia de esto en el componente inflacionario.
     
    Desde la Fundación Xua Energy se calcula que un aumento de 10% en el precio del ingreso al productor de la gasolina tiene un efecto en inflación de 0,6% aproximadamente, que dado el ajuste de este mes, sería el efecto esperado que dé en materia inflacionaria para el mes de mayo por cuenta del incremento.
     
    Los cálculos de Corficolombiana indican que cada aumento de $1.000 por galón eleva la inflación total en 64 puntos básicos. “Implica que continuar aumentando los precios de la gasolina hasta cerrar la brecha vs el precio paridad de exportación, aportaría más de tres puntos porcentuales a la inflación total”, indicó Julio Romero, economista jefe en Corficolombiana.
     
    David Cubides, director de investigaciones económicas en Alianza Valores, calcula que por cada $100 que sube el precio de la gasolina se puede impactar entre cuatro y cinco puntos básicos a la inflación”.
     
    Sin embargo, el experto resalta que “no hay que ver el efecto completo, porque hay que tener en cuenta esa desagregación que está haciendo el Gobierno”.
     
    Si se amplía la perspectiva, Cubides explica que el rubro de combustibles pesa 3% en la inflación y está dentro del transporte, que pesa 15%, “es un rubro que, si bien no pesa tanto, las alzas han sido generalizadas en los últimos meses y eso, por su puesto, genera que este componente registre una tendencia alcista”.
     
    Y en ese sentido, en Alianza Valores se analiza que aunque el efecto genera presión sobre los precios, hay otros componentes que se vienen moderando y eso contribuye a que el impacto no sea tan fuerte.
     
    “Entre los componentes que vienen moderándose está, por ejemplo, alimentos, restaurantes y hoteles, que eventualmente van a compensar la subida de la gasolina y al final vamos a encontrar una moderación de la inflación”, explica Cubides. Además, el experto pronostica que el año cerrará con una inflación cercana a 9%.
     
    En un recuento de los precios de la gasolina, para septiembre, se mantuvo el establecido en julio ($9.380), pero desde octubre, los incrementos se han implementado de forma gradual.
     
    En octubre, noviembre y diciembre del año pasado, el galón de gasolina subió en promedio $200 por mes. En enero, se registró un alza de $400 y en febrero fue de $250. En marzo y abril, el incremento fue de $400 en promedio.
     
    Romero explica que “si el gobierno aumenta los precios de la gasolina en $600 por galón cada mes, y se mantienen estable el precio paridad de exportación, en un periodo de ocho a nueve meses se habrá cerrado la brecha”.
     
    Juan Felipe Neira, docente de la Universidad Externado y experto en el sector, explicó que “el propósito del Gobierno es que para mediados del segundo semestre de este año ya estuviéramos en una equiparación casi total”.
     
    Julio César Vera, presidente de Xua Energy, indica que “si bien es una decisión adecuada y responsable en materia de política fiscal y económica, obviamente tiene efectos económicos sobre los consumidores directos de este producto”.
     
    Por Juliana Arenales para LaRepública.
     
  • El impacto de la subida de gasolina en el bolsillo de los colombianos

    La inflación de los hogares se mantendrá elevada, debido a que motos y carros emplean ese combustible, y son usadas para trabajar.
    Con el reciente anuncio del Ministerio de Minas y Energía sobre el aumento de $600 por galón de gasolina desde el 3 de mayo, se generan alertas sobre el incremento en el costo de vida de los colombianos, lo anterior lo advierte Andemos al Gobierno.
     
    Desde octubre del 2022, el Gobierno Nacional puso en marcha la política de disminuir el valor del subsidio a los combustibles en Colombia para poder reducir el déficit del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles, lo que ha llevado a que según un informe de la Comisión de Regulación de Energía y Gas (Creg) y cálculos de Andemos, en un año y medio el precio de la gasolina haya aumentado $4.754 (67,5%), lo que afecta directamente a 17 millones de vehículos a gasolina que ruedan en las calles colombianas (la cifra incluye el parque de motocicletas).
     
    “El aumento en el precio de la gasolina afecta muchas actividades de la economía, en especial a los ciudadanos que deben movilizarse diariamente y al transporte de mercancías y alimentos. Tanto las motos, como los vehículos son parte fundamental del ingreso de las personas, por lo que el aumento de los precios de la gasolina incrementa el costo de vida”, dijo Oliverio García, presidente de Andemos.
     
    El dirigente gremial señaló también que “hay que tener en cuenta que en Colombia el uso del transporte individual es muy frecuente teniendo en cuenta las limitaciones del transporte público”.
     
    Considerando los elevados costos de los combustibles, es necesario impulsar el uso de tecnologías más eficientes en consumos de combustibles fósiles como son los vehículos eléctricos, dedicados a gas o de baja dependencia como los que utilizan biocombustibles y los vehículos híbridos eléctricos de bajo consumo de gasolina.
     
    En el caso de las motos, según cálculos de Andemos, aproximadamente 11,3 millones de personas serán quienes más van a sufrir el incremento de los precios de la gasolina.
     
    En ese sentido, se deben buscar medidas que impulsen la electrificación de este modo de transporte que se ha convertido en el parque más numeroso en nuestras calles. Una de las estrategias para masificar las tecnologías eléctricas e híbridas es lograr una paridad relativa en precios entre vehículos de combustión y eléctricos. Esta paridad se da trabajando en mejorar los estándares de emisión de los vehículos de combustión que hoy están en Euro 2 y a partir de agosto Euro 4.
     
    García comentó que “otra de las estrategias que se deben tener en cuenta para ampliar la participación en el mercado de las tecnologías de cero y bajas emisiones es mantener los incentivos a todas las tecnologías con el objetivo de lograr una transición energética responsable que se ajuste a los ingresos de los colombianos”.
     
    Curiosa salida oficial
     
    El Gobierno ha puesto sobre la mesa como solución a la inflación en las familias por el alza de precios de la gasolina, no subirle el precio del galón de gasolina a las motocicletas, dejando de lado a los cientos de miles de familias que usan el carro como medio de trabajo al igual que los moteros.
     
    Pero el tema de fondo es que el grueso del déficit del Fondo de Combustibles es por diésel (usado en su mayoría por buses y camiones). La falta de una política de combustibles en el país, puede terminar tiran- do por la borda los avances en cerrar la brecha de precios subsidiados.
     
    PORTAFOLIO
  • El ministro Ricardo Bonilla aseguró que la gasolina llegará a $16.000 a finales de año

    El ministo de Hacienda estima el déficit del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles era de $36 billones para noviembre.
    El ministro de Hacienda, Ricardo Bonilla, dijo que, para fin de año, el galón de gasolina costará unos $16.000, por lo que el nuevo aumento de $600 de mayo, que dejó el galón en un valor promedio de $11.767, está lejos de ser el último.
     
    Bonilla aseguró que “el tope es equilibrar los precios, en los últimos meses o días el precio del petróleo comenzó a bajar, eso debería tener un efecto en el precio internacional”.
     
    Explicó a W Radio que ese equilibrio se alcanzaría en seis o siete meses. Para llegar a ese valor a final de 2023, el aumento de la gasolina tendría que ser de alrededor de $600 cada mes en lo que queda del año.
     
    ¿Cuánto ha subido la gasolina?
    Desde octubre de 2022 empezaron los incrementos que se han implementado de forma gradual.
     
    En octubre, noviembre y diciembre del año pasado, el galón de gasolina subió en promedio $200 por mes. En enero, se registró un alza de $400 y febrero fue de $250. En marzo y abril, el incremento fue de $400 en promedio.
     
    De hecho, el ministo de Hacienda estima que el déficit del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles, Fepc, era de $36 billones para noviembre. Y aseguró que hoy está en $32 billones.
     
    Por Alejandra Rico Muñoz para LaRepública.
     
  • Incremento del precio de la gasolina afecta a 17 millones de vehículos en Colombia

    En un año y medio, el valor del combustible ha aumentado a $4.752. El aumento de 67,5% impacta a 11,3 millones de personas.
    En un año y medio, el precio de la gasolina ha aumentado $4.752 (67,5%), lo que afecta a 17 millones de vehículos a gasolina que ruedan en Colombia. Esto según un informe de la Comisión de Regulación de Energía y Gas (Creg) y Andemos.
     
    El impacto se da luego de que, en octubre del año pasado, el Gobierno Nacional pusiera en marcha la política de disminución del valor del subsidio a los combustibles en Colombia para poder reducir el déficit del Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Fepc).
     
    Así mismo, coincide con el anuncio realizado por el Ministerio de Minas y Energía del aumento de $600 por galón de gasolina a partir del 3 de mayo.
     
    “El aumento en el precio de la gasolina afecta muchas actividades de la economía, en especial a los ciudadanos que deben movilizarse diariamente y al transporte de mercancías y alimentos. Tanto las motos, como los vehículos son parte fundamental del ingreso de las personas, por lo que el aumento de los precios incrementa el costo de vida. Igualmente, hay que tener en cuenta que, en Colombia, el uso del transporte individual es muy frecuente” manifestó Oliverio García, presidente de Andemos.
     
    En el caso de las motos, según cálculos de Andemos, 11,3 millones de personas serán quienes más van a sufrir el incremento de los precios de la gasolina.
     
    El dirigente gremial precisa la urgencia de estrategias para masificar las tecnologías eléctricas e híbridas como lograr la paridad relativa en los precios entre los vehículos de combustión y los eléctricos. “Esta paridad se logra con el mejoramiento de los estándares de emisión de los vehículos de combustión que actualmente en Colombia se encuentra en Euro 2 y, a partir de agosto, Euro 4”, señala.
     
    Por Jennyfer Solano para LaRepública.
  • La caída en los precios del petróleo amenaza el auge energético en EE.UU.

    Los precios de la gasolina han caído por debajo de US$3 el galón (3,8 litros) en la mayoría de las estaciones de servicio de Estados Unidos, lo que constituye un bienvenido impulso para los consumidores y los minoristas del país de cara a la temporada de fin de año. La caída de los precios del petróleo, no obstante, tiene una consecuencia más nefasta: amenaza con frenar el auge energético y golpear la economía.
     
    La economía estadounidense, la más grande del mundo, ganará más de lo que perderá con un petróleo más barato, al menos en los niveles actuales. Pero el descenso más reciente está dando paso a un debate entre los economistas sobre hasta qué punto la caída de los precios presionará a los productores del país, un reflejo del gran alcance que ha generado el resurgimiento del sector energético estadounidense.
     
    El alza en los precios del crudo impulsó el auge energético al hacer más factibles económicamente las técnicas de perforación costosas, como la fracturación hidráulica. Ahora, los estados ricos en petróleo podrían crear menos empleos y las ganancias de los productores se pueden derrumbar. Los inversionistas, por su parte, ya se están retirando de uno de los sectores más candentes de la expansión.
     
    “Crea ganadores y perdedores”, dice David Rosenberg, economista jefe de Gluskin Sheff & Associates, una firma de gestión de fondos. “Pero con o sin una revolución del combustible de esquisto, la economía de EE.UU. sale ganando”.
     
    Los precios del petróleo, que han caído 25% desde mediados de junio, llegaron a ubicarse el lunes por debajo de US$80 el barril antes de repuntar y cerrar en US$81 el barril en la Bolsa Mercantil de Nueva York. El movimiento fue causado por la reducción en las proyecciones de Goldman Sachs GS -0.03%  para el primer trimestre de 2015 a US$75 el barril para el crudo de referencia en EE.UU. Los precios llegaron a subir a US$103,66 por barril en junio, cuando la agitación en Medio Oriente sacudió los mercados, que temían una interrupción del suministro.
     
    El declive en los precios se produce después del “período más prolongado de precios altos en la historia de EE.UU.”, resalta James Williams, economista de energía en Londres, Arkansas.
     
    Esos precios más altos impulsaron un auge en la producción estadounidense de crudo, la cual ha aumentado más de 50% desde 2010. La industria de extracción de petróleo y gas representa 1,7% del Producto Interno Bruto de EE.UU., lo cual es apenas medio punto porcentual más que el promedio desde 1976, según los cálculos de los economistas de J.P. Morgan. JPM +0.73%
     
    “A menos de que los precios se reviertan, vamos a ver un impacto significativo en lo que ha sido el sector de mayor crecimiento en los últimos cuatro años”, añadió Williams.
     
    Siempre y cuando los precios del petróleo permanezcan en o por encima de US$80 el barril, la producción es rentable para todos, excepto 4% de los yacimientos en EE.UU., estima la Agencia Internacional de Energía. Los analistas coinciden en que la producción se desacelerará si los precios descienden por debajo de US$75 el barril.
     
    “Por ahora, seguimos a toda marcha”, dijo hace unas semanas Martin Craighead, presidente ejecutivo de Baker Hughes Inc., BHI +0.22%  una empresa de servicios en yacimientos petroleros. “Si vemos un barril a US$75 en la época navideña… entonces creo que las conversaciones con los clientes serán diferentes”.
     
    Los inversionistas también podrían reconsiderar su apetito por la deuda emitida por las empresas de perforación y producción de crudo. “Había un exceso de inversión que asumía que los precios nunca caerían”, dijo Philip Verleger, economista energético en Colorado.
     
    Una pregunta que persiste es qué significa el abaratamiento de los precios para los estados que se han beneficiado del auge energético: Texas, Oklahoma y Dakota del Norte. “Si el tren se descarrila, las economías de estos estados van a sufrir”, dice Ken Medlock, profesor del Instituto de Energía Baker de la Universidad de Rice.
     
    Esto podría repercutir en los mercados inmobiliario y laboral. Aunque la industria energética ha sumado apenas 60.000 empleos desde 2010, una fracción de los nueve millones de las plazas añadidas en la economía estadounidense, ha sido una fuente de empleo muy bien remunerado.
     
    Cuando las empresas necesitan controlar los costos, “una de las cosas que dejan de hacer es pagarle a los soldadores sueldos de US$100.000 al año”, manifiesta Verleger.
     
    Las empresas de transporte, agricultura y manufacturas se benefician de mejores márgenes de ganancias a medida que bajan los costos. Las reducciones en los precios del combustible son “una oportunidad gigantesca en el futuro”, dijo hace unas semanas a inversionistas Richard Anderson, presidente ejecutivo de Delta Air Lines Inc. DAL +0.38%  La caída de los precios ha reducido los costos de la aerolínea en cerca de US$1.000 millones en las últimas semanas, informó.
     
    Los mayores beneficiarios de los precios más bajos son consumidores como Cindy Matson, quien perdió su empleo el año pasado y dudó antes de aceptar su actual trabajo en un fabricante de baterías industriales, porque requería un viaje diario de 45 minutos desde su casa en New Florence, Pensilvania. Con la caída en los precios de la gasolina a cerca de US$4 el galón, “me llevó tiempo decidir si quería gastar tanto dinero viajando”, cuenta. “Los precios de la gasolina facilitan un poco las cosas”. Una regla de oro es que la caída de un centavo en los precios de la energía equivale a US$1.000 millones en consumo de los hogares estadounidenses.
     
    “No ha habido una época, ni la habrá, en la que una reducción en los precios de la energía no aumente el poder adquisitivo de los consumidores”, dice Rosenberg, de Gluskin Sheff.
     
     
    Por Nick Timiraos
     
    Fuente: WSJournal.com
     
     
  • Las razones por las que la gasolina en Colombia no para de subir

    Al 2 de mayo de 2023, el galón de corriente ya valía 11.767 pesos, 28 % más respecto a siete meses antes. Es el mayor aumento en los últimos 4 años.
    Acostumbrados a pagar una de las gasolinas más baratas de América, los colombianos enfrentan un inédito aumento de precios desde que el Gobierno decidió reducir subsidios que aumentaban su déficit e iban en contra de sus promesas ambientales.
     
    En octubre de 2022, dos meses después de asumir el poder, el presidente Gustavo Petro comenzó a ajustar los precios de la gasolina. Al 2 de mayo, ya valía 11.767 pesos por galón (2,5 dólares), 28 % más respecto a siete meses antes. Es el mayor aumento en los últimos cuatro años.
     
    Y hay zonas del país donde el precio por galón ya superó los 12.000 pesos.
     
    El alza responde a la urgencia de Petro de reducir el gasto fiscal generado por el Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (Fepc), un programa estatal que subsidia su costo desde 2007 para evitar un impacto en los consumidores.
     
    Petro apuesta por eliminar esa carga para el Estado y usar los recursos liberados en mejorar la inversión social, cuando el hueco en el Fepc llega a los 36 billones de pesos (7.826 millones de dólares).
     
    Además, el presidente considera que subsidiar los combustibles va en contravía de sus políticas ambientales para enfrentar la crisis climática, como suspender las actividades de exploración de petróleo y gas.
     
    Las medidas golpean el bolsillo de los colombianos, quienes en marzo enfrentaron la mayor inflación en lo que va del siglo (13,34 % interanual) y su descontento permeó las redes sociales, identificó la unidad de verificación digital de la agencia AFP.
     
    El contexto internacional avisa de los posibles efectos de subir los precios o controlar la distribución de combustible. En Ecuador las protestas acorralaron al Gobierno hasta forzarlo a bajar tarifas en junio de 2022 y en Bolivia, centenares de agricultores se manifestaron contra las restricciones impuestas por el Gobierno a la venta de diésel importado en las gasolineras.
     
    Déficit continuo
     
    El Fepc cubre la diferencia entre los precios del petróleo en el mercado internacional y el valor interno fijado por el Gobierno, bajo un modelo que perpetúa el déficit en las arcas del Estado.
     
    Colombia, que produce el 80 % de la gasolina que consume a través de Ecopetrol, reconoce a esta empresa el valor internacional del combustible.
     
    Pagarle a la petrolera un precio inferior al del mercado impactaría también en los ingresos fiscales del país, pues "sería otra forma de subsidio", dijo a la AFP el experto Sergio Cabrales.
     
    La situación se agravó en 2022, cuando los precios internacionales del crudo subieron a la par de su demanda tras la caída causada por la pandemia y la contracción de la oferta vinculada al conflicto en Ucrania.
     
    Pero la administración de Iván Duque (2018-2022) mantuvo el subsidio, presionado por masivas protestas.
     
    "Eventos como la pandemia o el estallido social de 2021 hicieron que el gobierno anterior prefiriera no subir el precio de la gasolina. Su capital político era inexistente", explicó Hernando Zuleta, experto de la Universidad de los Andes.
     
    Deuda de Duque
    La ministra de Minas y Energía, Irene Vélez, asegura que el gobierno anterior dejó un saldo negativo en el Fepc de 15,9 billones de pesos (unos 3.550 millones de dólares), acumulado desde abril de 2022.
     
    Pero las alzas del combustible decretadas por Petro no solo están encaminadas a cubrir la diferencia que dejó su antecesor, sino a reducir la brecha colombiana con el precio internacional.
     
    "Aún sigue causándose un déficit, incluso con las alzas", explicó el especialista Julio César Vera.
     
    Así lo reconoce el Gobierno, que estimó que en 2023 gastará 26,3 billones de pesos (5.825 millones de dólares) para cubrir el adeudo, lo que prolonga la situación.
     
    El ministro de Hacienda, Ricardo Bonilla, coincide en que el galón de gasolina debe llegar a los 16.000 pesos (3,2 dólares) para alcanzar la paridad internacional.
     
    Hasta ahora, la medida no ha tocado los precios del diésel, usado para el transporte de materias primas y de pasajeros, tratando de evitar un impacto mayor sobre la inflación.
     
    AFP
  • Ministra de Minas anuncia medidas ante alto precio de la gasolina

    Irene Vélez dijo que se revisará la fórmula que fija la tarifa y que se contemplan precios diferenciales para no subsidiar a grandes consumidores.
    La ministra de Minas y Energía, Irene Vélez, dijo este domingo que se revisará la metodología con la cual se fija el precio de la gasolina en Colombia, porque “la forma en la que está construida hace que toda la gasolina se valore con el precio internacional”.
     
    “Sin embargo nosotros somos productores y más o menos el 50% de nuestra gasolina es nacional, que se mezcla con 50% de gasolina importada, entonces creemos que no tiene total sentido que el 100% del precio de la gasolina se tase con el precio internacional. Eso lo vamos a revisar en la metodología”, señaló la ministra.
     
    Agregó que otro punto que se revisará es el tema de la focalización. Para eso se contempla precios diferenciales para no subsidiar a los grandes consumidores.
     
    Según la Ministra Vélez, ya se instalaron mesas técnicas con el Ministerio de Hacienda y Ecopetrol, para hacer una revisión integral en busca de reducir el costo del combustible en el país.
     
    Por PORTAFOLIO
  • Presión fiscal está obligando mayores alzas en gasolina

    El galón de combustible tuvo un incremento de 600 pesos cerrado para el mes de mayo.
    El Gobierno Nacional ha continuado los incrementos en los precios de combustibles para reducir el subsidio que actualmente se le está dando a la gasolina y el diésel. Por este motivo, desde este 3 de mayo el precio del galón de gasolina es $600 superior al promedio de abril.
     
    De acuerdo con Julio César Vera, presidente de Xua Energy, el gobierno “está viendo que el efecto fiscal del subsidio a los combustibles los está desbordando y debe acelerar su desmonte en la gasolina, para ver cómo mitigar posteriormente el efecto en el diésel”.
     
    De hecho, el año pasado el valor del déficit del Fondo de Estabilización de Precios de Combustibles (Fepc) le costó más de $32 billones al fisco, con lo que es el subsidio que mayor destinación de recursos requiere.
     
    Por este motivo, el presidente Gustavo Petro ha señalado la relevancia de incrementar el precio de los combustibles. Sin embargo, durante el primer semestre el diésel no ha tenido incrementos.
     
    Vera señaló que cada mes, incluso después de estas alzas, la gasolina requiere un subsidio de $630.000 millones mensuales, que se suman a $1,2 billones del diésel.
     
    De acuerdo con el Comité Autónomo de la Regla Fiscal (Carf), estos recursos son en un 70% para las personas con más recursos, por lo que Vera señaló que es regresivo y va en contravía a los objetivos de descarbonización que se ha planteado el Gobierno Nacional. 
     
    Por Daniela Morales Soler para Portafolio
  • Un exceso de gasolina amenaza el repunte del crudo

    La creciente demanda por parte de los conductores de autos en los países más ricos ayudó a alimentar un repunte del crudo este año. Pero muchos analistas consideran que el auge está llegando a su fin.
     
    Muchos analistas pronostican un estancamiento de la demanda de gasolina en los países desarrollados. Muchos analistas pronostican un estancamiento de la demanda de gasolina en los países desarrollados.En Estados Unidos, los precios más bajos de la gasolina incentivaron a los consumidores a manejar un récord de casi 5 billones de kilómetros en los últimos 12 meses. En junio, el consumo de combustible alcanzó un máximo histórico de 9,7 millones de barriles por día. Y en julio, las camionetas, los vehículos todoterreno y otros grandes consumidores de combustible alcanzaron una cuota récord de las ventas de automóviles.
     
    Pero a medida que se acaba la temporada de vacaciones, los bajos precios del combustible no son suficientes para llevar a los consumidores a poner más gasolina en sus autos. En términos más generales, el crecimiento económico no es tan fuerte en EE.UU. y Europa como para generar el incremento de puestos de trabajo o el salto manufacturero necesarios para estimular un gran aumento de la demanda de petróleo a largo plazo.
     
    La mayor parte del petróleo del mundo se refina para obtener combustible. Es por ello que las tendencias de manejo y de consumo de gasolina y de diésel son factores determinantes para fijar el precio del petróleo. Durante los últimos tres meses se acumuló un exceso de estos combustibles, lo cual disminuyó la demanda de petróleo y frenó el repunte del mercado de crudo, el mayor desde la crisis financiera.
     
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    En los últimos meses, el crudo pasó a un mercado alcista y llegó a superar los US$50 por barril, pero la tendencia se ha revertido un poco. El jueves, el precio del crudo en EE.UU. se ubicaba en US$47,18, un alza de 3,66% frente al día anterior, mientras que el Brent, la referencia global, ganó 3,4% para ubicarse en US$49,63.
     
    Muchos operadores, que señalan que las existencias se están manteniendo o están creciendo, apuestan a que el exceso de oferta no ha disminuido lo suficiente como para seguir apoyando el repunte de este año.
     
    Datos de la semana pasada mostraron que las existencias de crudo y combustibles refinados en EE.UU. han aumentado a un récord. Los suministros de crudo, gasolina y diésel son tan altos que incluso la mayor demanda no ha alcanzado para equilibrar el mercado. Con casi 500 millones de barriles, de acuerdo con Citigroup Inc., el almacenamiento global de gasolina ha llegado a un nivel casi récord a mediados de año.
     
    La tendencia ha obligado a inversionistas y analistas a desechar las predicciones que afirmaban que los precios del petróleo iban a subir en el segundo semestre de este año. Morgan Stanley redujo su pronóstico del tercer trimestre de US$50 a US$45 el barril, diciendo que había sobreestimado la demanda que ahora se está desacelerando en los mercados importantes.
     
    Bank of America Merrill Lynch dijo el 25 de agosto que esperaba que el crecimiento de la demanda en los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico se reduzca en 120.000 barriles por día para 2017. Los pronosticadores del gobierno de EE.UU. dicen, por su parte, que es improbable que la temporada de manejo del año que viene supere la de este año.
     
    El crecimiento del empleo se está desacelerando en EE.UU. y Europa. Aunque los precios del petróleo y de la gasolina se estabilicen o tengan menos espacio para caer drásticamente, no pueden seguir atrayendo a la gente a conducir más o a seguir comprando las camionetas, los camiones y los vehículos que consumen más combustible.
     
    “Probablemente ya hemos experimentado el modesto repunte de la demanda que se anticipaba”, dijo Rob Haworth, estratega de inversión de U.S. Bank Wealth Management, que gestiona US$133.000 millones en activos.
     
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    Muchos analistas esperan que los consumidores europeos regresen a la tendencia de largo plazo de conducir menos y usar autos que quemen menos combustible por kilómetro. La Agencia Internacional de Energía (AIE) dice que después de varios trimestres de crecimiento cercano a 2%, es probable que el aumento de la demanda petrolera europea se estanque por el resto del año. La demanda en las economías desarrolladas de Asia sigue un camino parecido y puede incluso disminuir con respecto al año pasado, señala la AIE.
     
    Para impulsar realmente la demanda, empresas y gobiernos deberían hacer grandes inversiones en nuevas fábricas o carreteras, pero no lo están haciendo, dijo James Koutoulas, director ejecutivo de Typhon Capital Management LLC. El gestor ha estado apostando a que los precios del petróleo se mantendrán a la baja en torno a los US$50 debido a que la demanda no puede ponerse al día con la oferta.
     
    “No tenemos gastos en infraestructura, ni ayuda de [los legisladores] en ningún país” para ello, dijo Koutoulas, cuya firma administra unos US$80 millones en activos, mayormente en materias primas. “Usted no tiene estímulo de la demanda”.
     
    Los países europeos y Japón tienen flotas muy eficientes en el consumo de energía y economías en desaceleración y poblaciones que apenas están creciendo o que, como en el caso de Japón, se están contrayendo. Aún en los mejores casos, las posibilidades de un rápido aumento del consumo de petróleo son escasas porque el crecimiento del número de personas con autos es lento. Con una expansión económico débil y economías cada vez más desindustrializadas, tampoco hay mucho margen para que crezca la demanda industrial.
     
    El crecimiento del empleo en EE.UU. también se está desacelerando. El año pasado se crearon 2,4 millones de puestos de trabajo, frente a 3,1 millones creados a principios de 2015. El crecimiento de la población y del empleo tienden a impulsar el consumo de combustible. Los datos del Departamento del Trabajo de EE.UU., por ejemplo, muestran que el consumidor desempleado promedio gasta US$700 al año en gasolina, en comparación con US$1.370 de aquellos que tienen un sueldo.
     
    El sector del petróleo tendrá que volver a depender de los mercados emergentes para la demanda, dijo Francisco Blanch, jefe de investigación de materias primas de Bank of America Merrill Lynch.
     
    La economía de China creció un poco menos de 7% en 2015, según estimaciones del Banco Mundial. Aunque es un crecimiento importante en comparación con las economías desarrolladas, es significativamente menos que el crecimiento chino de 2010, que fue superior al 10%. Otros mercados emergentes son mucho más pequeños y no añaden suficientes fábricas o nuevos propietarios de autos para aumentar el consumo de combustible de la forma en que lo hacía la nueva clase media china.
     
     
    Por Timothy Puko y Josh Zumbrun
     
    WSJournal.com