updated 9:47 AM, Aug 8, 2020 America/Bogota
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La batería de aire líquido más grande del mundo que espera revolucionar la energía limpia

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SolarparkEn Mánchester, Reino Unido, se dio inicio a la construcción de la batería de aire líquido más grande del mundo. A través de este proyecto se espera almacenar energía renovable y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.
 
la batería de aire líquido almacenará energía producida por fuentes renovables y ayudará a reducir las emisiones de carbono de las plantas de combustibles fósiles. 
 
Desde hace décadas científicos y expertos en el mundo vienen anunciando la necesidad de transformar la producción de energía en el mundo para reducir las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) y hacerle frente al cambio climático. Una de las alternativas más viables para lograr este objetivo empezó a construirse en Mánchester, Reino unido: la batería de aire líquido más grande del mundo. (Le puede interesar: Necesitamos una recuperación verde tras la pandemia)
 
“Comienza la construcción de la batería de aire líquido más grande del mundo, que almacenará electricidad renovable y reducirá las emisiones de carbono de las plantas de energía de combustibles fósiles”, aseguró el diario británico The Guardian. La batería podría alimentar hasta 200.000 hogares durante cinco horas y almacenar la energía durante varias semanas. Se espera que comience a operar en 2022.
 
¿Cómo funciona?
 
Aunque las energías renovables son fundamentales para combatir la emergencia climática, están limitadas a los momentos de sol (energía solar) o de viento (energía eólica). Si estos factores naturales faltan se hace necesario producir esa energía de otra manera como, por ejemplo, a través de las conocidas energías fósiles.
 
¿Cómo evitar que se dependa solo de las energías fósiles -que son altamente contaminantes y están incrementando a un nivel sin precedentes el calentamiento del planeta-? La respuesta está en el almacenamiento de la energía producida por las fuentes renovables.
 
Ese es, en últimas, el objetivo de batería de aire líquido impulsada por la multinacional energética Highview Power. Funcionará como una planta de almacenamiento que guardará la energía procedente de fuentes renovables, como el aire de la atmósfera, que será comprimido y se convertirá en líquido para almacenarlo. Cuando haya una demanda de energía mayor, ese aire líquido se convertirá nuevamente en gas y alimentará e impulsará una turbina que producirá energía verde a la red eléctrica nuevamente.
 
“Este nuevo proyecto será el más grande del mundo, además de los esquemas hidroeléctricos bombeados, que requieren un depósito de montaña para almacenar agua”, señala el diario británico. Aunque también existen baterías químicas, estas pueden almacenar cantidades pequeñas de energía durante cortos periodos de tiempo. Ahí está el factor diferencial de esta nueva propuesta. Por solo mencionar un ejemplo, la batería de aire líquido podría almacenar casi el doble de la cantidad de energía almacenada por la batería química más grande, ubicada en Australia.
 
Además, el almacenamiento de energía renovable ha sido un reto desde hace años para los ingenieros. Sus costos son altos y su capacidad de almacenamiento pequeña. La batería de Highview Power espera convertirse ahora en un proyecto modelo que se pueda exportar al resto del planeta. “El aire está en todas partes del mundo. El principal competidor no son realmente otras tecnologías de almacenamiento, sino los combustibles fósiles, ya que la gente todavía quiere seguir construyendo plantas a gas y carbón”, señaló el director ejecutivo de Highview Power, Javier Cavada, a The Guardian.
 
Por su parte, Kwasi Kwarten, ministro británico de energía y crecimiento limpio, aseguró en una declaración pública que esta batería revolucionaría una de las cuestiones claves para la transformación hacia una red eléctrica de cero emisiones. “Proyectos de esta índole nos ayudarán a darnos cuenta del verdadero valor de nuestras energías renovables, asegurando que los hogares y las empresas puedan ser alimentados por energías verdes, incluso cuando el sol no brilla o el viento no sopla”, indicó.
 
El costo de este proyecto alcanza los 95 millones de euros. 39 han sido financiados por el gigante de maquinaria japonés Sumitomo, y otros 11 millones fueron dados por el gobierno de Reino Unido. Se estima que la vida útil de la planta sea de entre 30 y 40 años. Su llegada viene acompañada, además, de una exigencia reciente de la Unión Europea para que la recuperación de la pandemia de COVID-19 vaya de la mano con los lineamientos del “Pacto verde europeo”.
 
 
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