log in

Hidrocarburos

EL FRACKING: ¿Una Oportunidad de Oro Para Colombia?

0
0
0
s2smodern
Fracking1Por Jaime Checa
 
La reciente presentación de dos proyectos de ley que buscan que se prohíba la explotación de hidrocarburos no convencionales mediante la técnica del Fracking volvió a encender la polarización y trajo consigo la usual ola de desinformación que ha acompañado a este tipo de discusiones.
 
Si la polarización persiste, será prácticamente imposible que el tema se discuta de manera objetiva y las decisiones responderán a criterios mediáticos y/o políticos, pero difícilmente técnicos, algo a todas luces indeseable e irresponsable con el futuro del país.
 
Si se hace un esfuerzo por abandonar el radicalismo se podrá advertir que el Fracking es en realidad una oportunidad de oro para que el país aprenda a debatir constructivamente en busca de soluciones que neutralicen los riesgos y potencien los beneficios para la mayoría.
 
Es decir, soluciones de tipo gana-gana y no gana-pierde como ocurre hoy en día con tantos temas de importancia nacional.
 
Lo primero que se requiere para transitar este camino es una dosis significativa de humildad (ingrediente cada vez más escaso), cantidades ingentes de respeto, transparencia y mucha información técnica relevante.
 
Lo segundo es abandonar la generalización y reconocer que cualquier proyecto de hidrocarburos debe analizarse a la luz de las condiciones de su propio entorno en superficie y en subsuelo.
 
Esto hace de cada proyecto una entidad única que debe analizarse de manera individual.
 
Las experiencias extranjeras son útiles como referencia pero es imperativo que generemos nuestra propia curva de aprendizaje.
 
Por esta razón, las moratorias no ayudan puesto que paralizan la acción y nosotros necesitamos entender cómo se comportan nuestras rocas generadoras ante la estimulación hidráulica, cuáles son los parámetros geomecánicos que debemos usar para modelar y predecir las fracturas, cuál es la calidad real y productividad de las rocas generadoras y toda una serie de variables técnicas que sólo conoceremos si desarrollamos la actividad y las medimos físicamente. En pocas palabras, necesitamos más medición y menos especulación.
 
Para poner en práctica este concepto la figura de Proyectos Piloto surge como una opción razonable para avanzar con cautela en un ambiente controlado que permita a todos los interesados interactuar y tomar decisiones sobre bases objetivas y contando con información abundante y transparente.
 
La institucionalidad juega un papel muy importante para coordinar el proceso y esta es una gran oportunidad para fortalecerla y prepararla para el futuro.
 
Temas como regulación, mecanismos de participación, evaluación y gestión de riesgos, conocimiento técnico y control/seguimiento, entre otros, son oportunidades de encuentro en vez de motivo de discordia si los sabemos abordar constructivamente; son áreas en las que podemos converger progresivamente, trazando nuestra propia curva de aprendizaje y diseñando los ajustes requeridos. Este proceso se facilita si estamos actuando a escala de proyectos piloto.
 
No puede dejarse de lado el hecho de que Colombia posee una regulación ambiental robusta y todos los mecanismos legales para proteger el medio ambiente.
 
El instrumento clave es la Licencia Ambiental y en especial todo el proceso previo que implica su eventual otorgamiento o negación.
 
También es claro que la regulación técnica específica para los llamados "No Convencionales" es de las más completas del mundo y ha sido desarrollada a través de un proceso riguroso y bien estructurado.
 
Otra buena noticia es que existen abundantes herramientas tecnológicas que permiten mantener un adecuado nivel de control y monitoreo de las variables que testifican la validez de las medidas que nuestra regulación exige.
 
Valga mencionar apenas algunas de ellas como modelamiento y monitoreo hidrogeológico, monitoreo micro sísmico, registros especiales de cementación/integridad y sísmica de alta resolución.
 
En resumen, tenemos sólidas indicaciones de que existe un recurso que pudiera aportar significativamente al desarrollo del país pero no conocemos su potencial real.
 
Poseemos una completa regulación y las mejores prácticas operativas para abordar los riesgos conocidos. Contamos con empresas de clase mundial con décadas de experiencia en Colombia y en otros países.
 
Sin embargo, tenemos incertidumbres y vacíos de información que necesitamos resolver y cuya gestión necesita la inversión de recursos de todo tipo.
 
Entonces, ¿tiene sentido quedarnos quietos, como simples espectadores?
 
¿No sería más interesante ocuparnos de inmediato en adquirir el conocimiento que nos falta a través de Proyectos Piloto y construir beneficios entre todos alrededor de este recurso potencial?
 
Las disyuntivas no suman.
 
Es en el diálogo respetuoso, informado y constructivo en donde reside la clave para avanzar en el tema del fracking y de paso en muchos otros en que también tenemos tareas pendientes.
 
Lo que pase o no pase con el fracking depende de nosotros como sociedad y de nuestra madurez para afrontar el diálogo constructivo mucho mas allá del odioso ruido mediático.
 
En otras palabras, la discusión importante no está en el qué sino en el cómo y todas aquellas personas en posición de tomar acciones de política pública acerca de hidrocarburos deben asegurarse de contar con un mínimo de conocimiento técnico que soporte la calidad de sus decisiones.
 
 
 
Fuente: acggp.org
Links to Best Bookmaker Bet365 it The UK